Chronofixe Type 20, el regreso de un icono del aire
Hay relojes que nacen para el cielo. Y si hay una categoría que lo demuestra, son los Type 20, aquellos cronógrafos diseñados originalmente bajo especificaciones militares para la aviación francesa. Relojes que no solo debían ser precisos, sino cumplir con una lista muy concreta de exigencias técnicas que marcaban la diferencia entre un instrumento de vuelo y un reloj civil.
Hoy Chronofixe, una marca directamente vinculada a aquella época dorada y de la que ya he escrito en otras ocasiones (link aquí) recupera ese espíritu relanzando su Type 20. Una reinterpretación de su modelo más icónico con fidelidad absoluta al original, pero con materiales y acabados de nuestro tiempo.
¿Pero… que significa exactamente Type 20?
A mediados del siglo XX, las fuerzas aéreas empezaron a definir normas muy concretas para los relojes que podían equipar a sus pilotos. En Francia, esa normativa se cristalizó en el pliego Type 20, una certificación técnica encargada por el Ministerio del Aire en los años 50.
Las especificaciones eran claras y exigentes:
Cronógrafo con función flyback,
Reserva de marcha mínima de 35 horas,
Precisión dentro de ±8 segundos por día,
Caja de unos 38 mm
Contadores legibles y gran contraste en el dial,
Fiabilidad extrema ante vibraciones y cambios de presión.
El flyback, la posibilidad de reiniciar el cronógrafo sin detenerlo antes, era crucial en cabina, permitiendo al piloto cronometrar segmentos sucesivos sin perder tiempo.
Marcas como Breguet, Dodane, Auricoste o Vixa produjeron versiones bajo contrato estatal, y entre ellas Chronofixe fue una de las casas más fieles al espíritu técnico del pliego. Sus Type 20 originales eran cronógrafos robustos, con estética sobria y un equilibrio entre precisión e instrumentación que los convirtió en auténticos clásicos militares.
Chronofixe: de herramienta a leyenda
Aunque su historia no siempre fue tan conocida como la de Breguet o Dodane, Chronofixe fue una de las marcas que participó activamente en la era de los cronógrafos militares franceses. Sus relojes, ensamblados en Besançon, combinaban mecanismos de origen suizo con un diseño típicamente galo: funcional, directo y sin concesiones.
El Type 20 de Chronofixe pronto se convirtió en su modelo más emblemático. Tanto por su fidelidad al pliego de certificación como por su equilibrio estético: una caja super compacta, una escala taquimétrica limpia y un dial de altísimo contraste, pensado para leerse en cualquier condición.
El renacer del Chronofixe Type 20
Décadas después, el nuevo Chronofixe Type 20 llega como un homenaje exacto a aquel espíritu. El diseño mantiene prácticamente todas las proporciones originales: caja de 37 mm, pulsadores redondos, bisel bidireccional y ese mismo equilibrio entre herramienta e icono.
La esfera conserva la disposición bicompax y la tipografía limpia de los numerales, con una textura ligeramente mate que juega con la luz de una manera preciosa. Todo el conjunto respira autenticidad: no hay artificios, ni reinterpretaciones modernas innecesarias.
Los materiales, eso sí, son actuales: acero 316L, cristal de zafiro abombado con antirreflejos, y un nivel de acabado muy superior al que podía encontrarse en los relojes militares de los años 50. El resultado es un reloj que se siente clásico en el alma, pero contemporáneo en la muñeca.
Sin embargo, hay algo que echo en falta en este renacer, y es precisamente lo que daba nombre a la certificación: la función flyback. Es el único elemento ausente en esta reinterpretación, y quizá el que la habría convertido en una reedición verdaderamente “Type 20” de pleno derecho.
El calibre elegido es el SL4617III, de carga manual. Cumple en fiabilidad y precisión, pero en un reloj con tanto peso histórico, uno no puede evitar imaginar lo especial que sería verlo con un movimiento flyback de nueva generación. Esa sería, sin duda, la guinda que cerraría el círculo.
Por lo demás, es difícil ponerle un pero. El tamaño es perfecto, el diseño es fiel al original, la legibilidad excelente y la sensación en mano transmite solidez sin exceso. Es un reloj que entiende perfectamente lo que fue, y lo traduce con respeto al presente.
En esta ocasión tuve la oportunidad de probar su versión de esfera negra, pero también hay disponible una edición limitada con un dial cortado directamente de un panel de ala de un Fouga Magister, como homenaje al avión que lo inspiró.
Un icono reinventado
El Chronofixe Type 20 no es solo una reedición: es una declaración de intenciones. Un recordatorio de que la precisión, la utilidad y el diseño funcional no necesitan artificios. De que hay herencias que vale la pena mantener vivas e intactas, incluso cuando el contexto ya es otro.
Y aunque le falte el flyback para ser técnicamente “Type 20” según el pliego original, su espíritu lo compensa de sobra. Es, al fin y al cabo, un pedazo de historia de la relojería francesa, reinterpretado con cariño y con un respeto que se nota en cada detalle. Después de esto, qué será lo próximo que nos traiga Chronofixe?